“Hay tantas Semanas Santas y formas de percibirlas como cofrades, pero yo, de lo que de verdad quiero hablar, es de la gente”. Y comenzó entonces a hablar de Don Amadeo, un viudo; de Gregorio, un hombre de trono que ha trabajado de repartidor de gas butano, pintor y cocinero; de Pablo, un niño que toca el bombo; de Carmen, una mujer que sale de promesa acompañando al Cautivo; de Vaquerito, un cantaor atrapado en la bebida y de Lola, una mujer ciega.
El público del Teatro Cervantes se vino arriba con la magistral actuación de Banderas y el actor malagueño no pudo contener su emoción y rompió a llorar lo que hizo que los aplausos sonarán aún más fuertes y cálidos.
El público del Teatro Cervantes se vino arriba con la magistral actuación de Banderas y el actor malagueño no pudo contener su emoción y rompió a llorar lo que hizo que los aplausos sonarán aún más fuertes y cálidos.
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