miércoles, 30 de enero de 2013

Manolo Garcia - Un Giro Teatral

martes, 29 de enero de 2013

¿Rosa Díez es tonta?

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¿ Rosa Díez es tonta?,Lucía Etxebarría

¿ Rosa Díez es tonta? Pues eso se ha debido creer Rajoy.

Rosa Díez, diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) se había interesado por cómo se había concretado la promesa de Rajoy de reducir drásticamente el número de asesores.

Las respuestas del Ejecutivo no dejan lugar a dudas. El Ejecutivo debe creer que Rosa Díez es tonta y analfabeta.

Lean estas perlas:

El Ejecutivo responde: Hay 578 asesores de libre designación en Gobierno de Rajoy .

Traducción: Hay 578 asesores elegidos a dedo

Respecto a los criterios utilizados para su selección, el Gobierno detalla que, tanto su nombramiento como su cese “son libres”.

Traducción: Sí, los hemos elegido a dedo

A la pregunta de Díez de si es cierto, como se ha publicado, que 68 asesores del Presidente del Gobierno no poseen graduado escolar, el Ejecutivo responde “que para el nombramiento de este tipo de personal no se exige el requisito de estar en posesión de titulación alguna”, si bien agrega que ahora la mayoría de ellos son funcionarios de carrera.

Traducción: Sí, no tienen graduado escolar.

Rosa Diez quería saber qué necesidades justificaron la publicación de 129 plazas de libre designación repartidas por casi todos los ministerios. Y es que, según la líder de UPyD, “Mientras que las convocatorias de plazas para funcionarios se han paralizado, las convocatorias de personal de libre designación siguen estando a la orden del día, siendo muchas de las veces miembros de los partidos en el poder quienes ocupan las plazas provisionadas”

Respuesta del Gobierno : La elección de los elegidos para puestos de libre designación no es arbitraria, puesto que deben cumplirse varios requisitos, incluida la idoneidad de los candidatos.

Traducción: Dado que el concepto “idoneidad” es más borroso que una noche de niebla en Londres, pues sí, lo que debe usted entender es que los elegimos a dedo.

Resumiendo.
Rajoy tiene 578 asesores nombrados a dedo.
68 de ellos no tienen el Graduado Escolar
Todos cobran del erario público.

Creemos que Rosa Díez también lo ha pillado.

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jueves, 24 de enero de 2013

Responda, Sr. Rajoy

Sr. Rajoy, Presidente del Gobierno de la todavía nación española:

1.- ¿Está usted enterado de que la CAM "quebró" y desaparecieron en torno a 6.000.000.0000 (seis mil millones) de euros? ¿No hay responsables? Usted, Sr. Rajoy, sabe que sí.

2.- ¿Está usted enterado de que el Banco de Valencia "quebró" y se evaporaron en torno a 3.000.000.000 (tres mil millones) de euros?. ¿No hay responsables? Usted, Sr .Rajoy, sabe que sí.

3.- ¿Está usted enterado de que el "agujero" de BANCAJA lo tapó el SR. RATO en Caja Madrid? Usted, Sr. Rajoy, sabe que hay responsables.

4.-¿Está usted enterado de que hay una trama GÜRTEL que ha "distraído" millones de euros en financiación de eventos, y hasta sacó "partido" de la visita del PAPA a Valencia?. ¿Sabe que hay responsables? Usted, Sr. Rajoy, sabe que sí. Por si lo duda, lo de los trajes son migajas, pero ¡QUÉ POCA ÉTICA!.

5.-¿Está usted enterado de que en Valencia hay una empresa que depende del Ayuntamiento y de la Diputación, llamada EMARSA, que ha "evaporado" más de 17.000.000 millones de euros del dinero público? ¿No hay responsables? Usted, Sr. Rajoy, sabe que sí.

6.- ¿Está usted enterado de que en Castellón "sólo" le toca la lotería al Sr. Fabra? Su colega es hábil para blanquear dinero. ¿No tiene responsabilidad? Usted, Sr. Rajoy, sabe que sí.

7.- ¿Está usted enterado de que en Alicante hay una trama BRUGAL que se "trajina" dineros públicos? Esos dineros salen de las contratas de basuras y del Plan General de Ordenación Urbana de Alicante. ¿No existen responsables? Usted, Sr. Rajoy, sabe que sí.. Y le damos una pista por si nos responde "depende... depende" Mire usted al "burladero" de las cortes valencianas y los encontrará parapetados-aforados: Alperi-Castedo-Hernández-Mateo... los otros se nos olvidan, pero consulte usted a los tribunales y las listas de diputados electos de su partido, y... ¡qué coincidencia!, ¿no?

En fin, Sr. Rajoy, no queremos aburrirle con "menudencias" pero sí exigirle que, como buen Registrador de la Propiedad, se ponga manos a la obra y nos devuelva todo lo que se apropiaron indebidamente, hasta el último céntimo.

Nos han exigido sacrificios a los dependientes, a los trabajadores, a los pensionistas, a los alumnos de primaria y secundaria, a los universitarios, a los investigadores, a los funcionarios, a las farmacias, a las librerías, a los proveedores autónomos de las Comunidades Autónomas, etc. etc.; a las ONGs, nos han subido los impuestos, el transporte, los combustibles...

Sr. Rajoy, póngase a trabajar y que nos DEVUELVAN hasta el último céntimo de todo lo que nos han ROBADO.

No queremos volver a ver a Trillo "bruñendo" la presunción de inocencia. Que trabaje Gallardón en Justicia. Estamos alarmados con Urdangarín y se le calculan 5.000.000 de euros. Los miles de millones que se han "trajinado" sus amigos en las comunidades Autónomas le ayudarán a tapar el agujero del déficit del estado. ¿O sólo se atreve usted con los trabajadores?

Se nos olvidaba: dígale a SORAYA que en la próxima rueda de prensa del Consejo de Ministros trate el tema y nos tranquilice. Y, Sr. Rajoy, responda a los españoles y que no siga siendo su callada como respuesta.

martes, 22 de enero de 2013

Imbéciles

“Imbéciles”, por Pedro Simón

“España tiene una madre en tratamiento oncológico y con tres hijas que se levantan todos los días a las cinco de la madrugada para traer 600 euros a casa; pero también a una clase política que come de gorra, hace de vientre en orinal de oro y nos arroja los detritos por la ventana.

A la primera no la conoce nadie, ya ven, y a los segundos los conocemos todos.

España tiene un científico que publica en el 'Science' ganando menos que el chófer de Bárcenas; pero también a una clase dirigente que ha devenido en jubilosa plaga de termitas: unos se comen el dinero de los parados en Unió y armonía y otros se llevan 22 millones para agasajar a los suyos a mesa puesta; unos se ponen ciegos de cocaína con la pasta de los ERE y otros muerden del dinero de Urbanismo; unos untan a familiares a través de fundaciones y otros colocan al yerno a cuerpo de rey.

Cuando usted acuchillaba el cerdito del hijo para llegar a fin de mes, ellos corrían a Suiza con el pata negra entero.

Los recordarán porque han sido/son terriblemente pesados. Porque uno enciende el televisor o abre el periódico y allí están ellos contritos con sus pensiones vitalicias y sus Audis oficiales de alta gama.

Son los mismos que nos dicen que tenemos que "apretarnos al cinturón". Los que "apelan" a la "madurez de la sociedad española". Los que llaman al "esfuerzo conjunto". Los que exigen "austeridad". Los que hablan del "control del gasto". Los que concluyen que tenemos que "ser más competitivos". Los que nos informan en exclusiva mundial de que "se acabaron las vacas gordas". Al menos las nuestras.

No hay fuego a lo bonzo en este país, que cabalga desbocado hacia la berlusconización, pero todo este discurso ya es ceniza.

Lo resumía un paisano que protestaba a la entrada de uno de los centros de urgencias rurales 'cospedalizados' durante esta semana. Como un replicante de 'Blade Runner' que explicara el final de todo mientras agoniza: "No somos extrema izquierda; somos extrema necesidad".

Bécquer nos lo anticipó a su manera, en unos versos encriptados que hoy reescribimos para esclarecer lo que está pasando : "Volverán las oscuras 'elecciones' / en tu balcón sus 'siglas' a colgar, / y, otra vez, con el ala a sus cristales / [los partidos] jugando llamarán".

Tiempo al tiempo. Sacarán sus eslóganes y se los compraremos. Menearán la banderita del partido y les aplaudiremos la gracia. Tocarán la campana de las urnas como en un comedor escolar y acudiremos borreguilmente al redil. Cada cuatro años salen los títeres y allí estaremos sentados de nuevo, delante de la función, embobados, con el dedo en la nariz, la gorra de medio lado y una piruleta en la boca.

No es que a los políticos les parezcamos imbéciles, no. Es que, a estas alturas, ya deben haber constatado que lo somos.

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lunes, 21 de enero de 2013

El nuevo orden mundial

“El problema por el cual no solucionamos todo lo malo que está pasando actualmente es que no vemos cuál es el problema. Existe un plan de la élite en el poder llamado NUEVO ORDEN MUNDIAL para someter a toda la población a una esclavitud total. Estamos todos siendo programados mediante la televisión y las universidades. Las elecciones no son más que un mecanismo psicológico para que el ciudadano piense que tiene libertad. Los actuales gobiernos están ahí para que no se resuelvan los problemas. Todos los grandes partidos están dentro del programa del NUEVO ORDEN MUNDIAL. Deberíamos tomar como ejemplo la revolución de Islandia”.

José Ortega, abogado y periodista

El juguete nuevo de la derecha

“El juguete nuevo de la derecha”, por José Manuel Sánchez del Águila Ballabriga

“Era cuando en las facultades de Derecho de España a la actual Teoría General del Derecho (esa disciplina de título tan tronitronante) se le llamaba Derecho Natural. Y los estudiantes más conspicuos, quizá los más avezados, ésos que esperaban entrar en la política y a lo mejor en el poder, se quedaron con eso que aquel jurista alemán, ese tal Carl Schmitt, llamó con gran acierto la "legislación motorizada".

Y parece que eso les gustó, y con eso y poco más se quedaron: la producción normativa industrial, asfixiante, a golpe de leyes y decretos atropellados, lejos del sosiego jurídico de antaño, cuando Savigny concebía el Derecho como expresión del espíritu de los pueblos y cualquier metamorfosis jurídica requería mucha reflexión. Ahora ya entrados en un nuevo siglo, el positivismo precipitado se ha vuelto más feroz si cabe, las normas se recambian a cada momento como neumáticos al gusto de cada partido o de cada idea instalada en el gobierno. Y llegó la derecha tras años de desencanto de gobiernos torpes y descerebrados, cuando las urnas –ese montón de votos que pesan más que los otros- les entregó con una sonrisa meliflua aunque cínica una victoria que al final ha resultado sin alas, todo un desastre, como hemos podido comprobar después.

Llegaron al gobierno, al poder, a los ministerios, pusieron a tope el motor legislativo y comenzaron a hundir la patita en el acelerador; y hundir así aún más a España en la miseria con la que otros gobernantes tan ineptos como éstos le habían inoculado en los últimos años. Con esas leyes y decretos hicieron regresar a este país a la situación más reaccionaria que cabía imaginar, y así posibilitaron que la pobreza y el infortunio llegase a límites insospechados. Un gobierno que ha venido y viene usando a discreción ese juguete tan nuevo y peligroso para suprimir sin empacho beneficios sociales que parecían irreversibles desde el mismo franquismo. Con ese caprichoso juguete legislativo en las manos llegan a decretar sin pudor un despido más o menos libre y, mientras, las cifras del paro escalando puestos de una manera vertiginosa, y sigue la desventura; fustigan a la clase media –precisamente su ingenua cantera de votos-, a la que imponen graves cargas tributarias –nuevo aumento del IVA y de retenciones- y a la que impiden acceder a los tribunales y a la justicia mediante la exigencia de unas tasas verdaderamente brutales pero fáciles de satisfacer por los poderosos. Atacan colectivos profesionales promoviendo incluso su misma desaparición en la práctica. Y mientras todo esto acontece, el español medio, que sufre toda esta miseria y que padece auténtico miedo ante el futuro, contempla como el legislador escandalosamente injusto financia a la banca sin exigir a cambio una retribución con fines sociales; y no solamente eso: la derecha en el poder ampara a las potentes empresas, a las grandes fortunas, los capitales fabulosos a los que no les exige un mayor, especial esfuerzo tributario o de creación de empleo. Todos éstos continúan en su limbo de bienestar y riqueza sin contribuir con sacrificio alguno a superar este tiempo de penuria generalizada. Por el contrario se les facilita el fraude, o al menos la evasión fiscal con apariencia de legalidad; me refiero a las célebres SICAV.

Mientras, las clases más desfavorecidas malviven con unas insuficientes, ridículas ayudas económicas de pocos cientos de euros una vez agotadas las prestaciones por desempleo. Las organizaciones no gubernamentales no han dado abasto este invierno para nutrir con alimentos a miles y miles de indigentes que hace pocos años gozaban de un empleo digno. Otros se refugian en las familias y comparten las humildes pensiones de jubilación de los abuelos. La masiva indignación social y aquellos lamentables suicidios llevaron a tomar medidas ante los millares de desahucios que se venían produciendo por el impago de unos préstamos hipotecarios que la banca fue concediendo irreflexivamente en tiempos en los que, aunque aún fueran de bonanza, ya se adivinaba el caos que había de suceder. Pues en esta España vivimos, en este panorama desolador, mientras los políticos, la derecha, vive atrincherada en el Parlamento.

Y mientras todo esto acontece, cada día aparece un escándalo nuevo a babor y a  estribor. Los partidos políticos y los sindicatos están descalificados moralmente ante la gravedad de la corrupción generalizada, ese fango hediondo en el que llevan nadando años y años. La corrupción, la malversación, el saqueo, como telón de fondo de la vida diaria española. Es tal ya su magnitud que corremos el peligro de acostumbrarnos a ella, como si entre las funciones habituales de los políticos se encontrase la de meter mano en la caja

¿Y qué hacemos ante este desolador, indecoroso escenario de pobreza y corrupción? Desde luego que no se nos podría ocurrir sumarnos a las movilizaciones de perroflautas, ociosos y afines instigados por comunistas al mejor modo soviético; los mismos que disfrazados de izquierda plural lanzan la turbamulta a las puertas de las sedes de determinados partidos –con graves y racionales indicios de corrupción, eso es cierto- pero que del mismo modo, se abstiene de promover concentraciones idénticas ante las sedes de una izquierda que ha protagonizado (los socialistas), o en todo caso, amparado con su apoyo en pactos de gobierno (los comunistas), uno de los mayores escándalos de corrupción producido en los últimos años: Andalucía y sus corrompidos ERES.

Ése no puede ser el camino, obviamente, entre otras cosas porque sería ir de la mano o a rastras de otro club de políticos (por mucho que se camuflen) que, cuando ha tenido gobierno y poder no ha dudado en ejecutar sucios actos de corrupción y saqueo de dinero público. Tampoco vamos a promover la deserción para el que puede escapar –escapad, gente tierna- aunque esta tierra esté enferma, parafraseando a Juan Manuel Serrat. Porque tiene que haber una solución, tenemos que buscarla, hacer lo que sea para salir de este despropósito al que nos está llevando la derecha con sus leyes brutales. Tenemos que cansarlos con nuestras palabras, con nuestras denuncias, inundar las redes sociales de nuestras más que fundadas quejas y de nuestro asco, levantarles las caretas, quedarnos con sus caras, no dejar de denunciar toda esta barbaridad, este atropello social que venimos soportando inermes. Porque estamos hartos de esos chicos que disparan miseria con sus juguetes; porque, como dijo aquél, … fuera hierve una España que ha despreciado el juguete.”

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domingo, 20 de enero de 2013

Y luego quieren que se les vote

“Y luego quieren que se les vote”. Por Juande Mellado

“Ahora ya está más claro. Lo que urge a este país no es decidir entre políticas de austeridad o de estímulo, entre recortes o inversiones, que también. Lo que los ciudadanos demandan con celeridad, además de empleo, es que se inicie una profunda regeneración ética y del sistema político en el que ya pocos confían, por desgracia. Hace una semana, El País abría a cinco columnas con un titular poco reconfortante, de los que no gusta leer: «El 95% de los ciudadanos asegura que los partidos protegen y amparan a los acusados de corrupción». Un dato alarmante pese a que en todos los indicadores internacionales España figura con un nivel bajo de corrupción. Pero eso no es lo que piensa la ciudadanía, escandalizada con el carrusel de titulares que publicamos y denunciamos los medios de comunicación y que afecta a casi todos los partidos por igual.

Los ciudadanos, cansados de tantos recortes, de penurias, de hachazos y de que se les meta una y otra vez la mano el bolsillo para arreglar las maltrechas cuentas de un país en ruina, han levantado, por fin, la voz para exigir una regeneración en profundidad del sistema político. Han despertado del letargo a causa de la acumulación de escándalos y hartos de soportar sobre sus hombros los errores de los que nos gobiernan. No confían en la actual clase política e incluso la ven como un problema antes que una solución, lo que no deja de ser muy grave para un sistema democrático que pivota, precisamente, en un sistema de partidos que gobiernan en función de los votos de sus ciudadanos.

Durante años, la sociedad ha sido incluso permisiva con la corrupción. Sí, muy comprensiva y tolerante. Hay cientos de ejemplos de alcaldes procesados o presidentes de comunidades imputados que incluso revalidaron sus cargos con más apoyo en las urnas pese a la ciénaga corrupta por la que deambulaban ellos o alguno con los que compartían lista. Ya se sabe que la corrupción, el cohecho y los sobornos hacen amigos. La premisa de los ciudadanos es que como todos son igual y éste al menos me arregla la calle y me da trabajo, daba igual si estaba procesado, imputado..., o tenía una cuenta en Suiza. ¿Y quién no la tiene?, pensaban. Fue Jesús Gil el exponente máximo del expolio del dinero público y rápidamente prendió la mecha por media España sin que los partidos actuaran para expulsar de sus filas y responder con contundencia y transparencia a las continuas denuncias y casos de corrupción. Era mejor ocultarlo o salir con el mensaje de que «yo no sabía nada». De ahí que el 95% de los ciudadanos crea que los partidos tapan a los acusados de corrupción. Los partidos los arropan por la noche no vayan a ser que tiren de la manta o disparen por elevación.

Los ERE de Andalucía; las millonadas de la familia Pujol en mochilas camino de Suiza; la financiación irregular que persigue a Duran i Lleida; Camps y sus trajes italianos; Gürtel y los sobornos; Fabra y sus aeropuertos; la posible prevaricación del presidente de la Diputación de Ourense y presidente de honor del PP, José Luis Baltar; el caso Campeón que ocurrió en Galicia y que su principal implicado es el exministro socialista José Blanco; el caso Nóos, probablemente el más mediático de todos ya que ha salpicado al duque de Palma, Iñaki Urdangarin; el caso Palau; el caso Palma Arena; Malaya y el ladrillo de la Costa del Sol; el caso Eivissa; el caso Mercasevilla; el caso Brugal..., y cientos y ciento de casos que se multiplican con otros cientos y cientos de políticos imputados por corrupción en España.

Pero Bárcenas se ha superado. El extesorero del PP ocultaba 22 millones de euros en Suiza y, según denunció El Mundo, pagó sobresueldos en negro durante años a cargos del PP. Luego está todo el rollo de la amnistía fiscal del locuaz Montoro y los diez millones de euros; lo feo que queda que este tipo con traje ya casi a rayas tuviera aún coche oficial, despacho, teléfono y secretaria en la sede del PP... Chusco, muy chusco el asunto que reabre con crudeza el debate sobre la poca transparencia de los partidos políticos, sobre sus fórmulas para financiarse y todo ese mundo de sobres, comisiones, prebendas, regalitos, viajes, palmaditas en la espalda y demás memeces.

A fuerza de tolerar comportamientos dudosos o delictivos, de no hacer nada para ser transparentes en las contrataciones, en las recalificaciones de terrenos, en la financiación de los partidos, en definitiva, en acabar con la opacidad que rodea a los partidos y a las instituciones, la clase política se ha situado ella sola en el ojo del huracán provocado por la indignación social. Y esta factura puede ser muy grave y daña, además, a esos cientos de miles de políticos que cada día se levantan convencidos de que su trabajo es un servicio público y no una forma de servirse del dinero público. Hay miles de políticos honestos, trabajadores, mal pagados, pero a las direcciones de los partidos les preocupa más cómo tapar y ocultar a los suyos para evitar un desgaste electoral.

Si España estaba ya bajo sospecha internacional por la fiesta del despilfarro de los últimos años, los últimos casos de corrupción vendrán a reforzar la «marca España». El periódico The New York Times publicará en breve un reportaje sobre la corrupción en España. Fumando espero. Y luego quieren que se les vote.”

Juande Mellado es director de La Opinión de Málaga

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jueves, 17 de enero de 2013

Tenemos que terminar con la corrupción política en España

¿Cuántos millones han desaparecido en financiación ilegal de partidos políticos? ¿Y en comisiones pagadas por empresas a políticos para lograr contratos de la Administración? ¿Y en desvíos de fondos públicos hacia paraísos fiscales y en indemnizaciones para los responsables de la quiebra de las antiguas cajas de ahorros? ¿Cuánto dinero se ha gastado en comisiones y concesiones irregulares para construir obras faraónicas? ¿Y en subvenciones públicas para empresas de amigos y familiares? ¿Cuantos  cargos de confianza y asesores sobran...o no son necesarios? ¿Cuanto de cuanto sale de nuestros bolsillos, o recortan el sueldo, o nos suprimen la paga extra...?

Afirmar que un maremoto de corrupción ha hundido la economía española no es una novedad a estas alturas. Como tampoco lo es que la subida de impuestos, el crecimiento del desempleo, la bancarrota de las Administraciones Públicas o el fallecimiento de pymes y autónomos es consecuencia de lo anterior. La impagable deuda y el desbocado déficit de España no son consecuencia de la crisis económico-financiera, sino de la institucionalización de la corrupción y el despilfarro de los gestores políticos.

¿A alguien le sorprende que España sea un país de referencia en materia de fraude fiscal y economía sumergida? ¿Es ético y moral que el Gobierno imponga impuestos confiscatorios y exija honestidad fiscal a los ciudadanos, a las pymes y a los autónomos mientras multitud de gobernantes políticos corruptos (tanto del PP como del PSOE) siguen protegidos por nuestra politizada Justicia?

La lista de defraudadores que prepara el Gobierno debe estar precedida de otra lista, aún mucho más numerosa, integrada por políticos corruptos. Si el Gobierno pretende combatir el fraude fiscal y la economía sumergida debería comenzar por despolitizar completamente la Justicia y dar ejemplo. El PP, el PSOE, CiU y el resto de partidos no pueden seguir tapándose mutuamente los casos de corrupción. El ejemplo por parte de los gobernantes es inexistente y, consecuentemente, multitud de ciudadanos piensan que sus impuestos están gestionados de forma corrupta.

Las ilegalidades manifiestas  de antiguos presidentes, los actuales, los consejeros y familiares, y un largo etcétera.... suponen una fórmula de gestión habitual y extrapolable a otras muchas administraciones públicas españolas. La Administración ha sido secuestrada por los políticos y se ha convertido en una fuente de corrupción. El clientelismo y el nepotismo han sido la única forma de gestión.

Después de un año en el poder, el Gobierno ha creado una comisión para estudiar las deficiencias, duplicidades y triplicidades de la Administración, antes de proceder a dar solución al verdadero problema: LOS MILES DE POLÍTICOS Y FAMILIARES QUE SE HAN ENRIQUECIDO DE LA ADMINISTRACION PÚBLICA. Sin duda, se está riendo de las familias, las pymes y los autónomos, que no pueden seguir financiando una insaciable Administración mediante unos impuestos abusivos.

Nuestro sistema democrático está totalmente viciado, las instituciones públicas se encuentran absolutamente desprestigiadas y el desencanto de los ciudadanos con la casta política es creciente e imparable. ¿Es culpable la sociedad, al igual que los políticos, de la degeneración de nuestra democracia? El efecto narcotizante del bienestar y la salud económica de tiempos pasados todavía está presente, puesto que la sociedad sigue en un estado contemplativo de sumisión y soporta todo tipo de corruptelas políticas.

La sociedad civil, los ciudadanos,  los trabajadores,  los empleados públicos, los padres de familia, los ancianos,  las pymes y los autónomos, masacrados todos por los impuestos y la ineptitud de los Gobiernos, deben tomar la iniciativa y formar parte de una sociedad civil que hace más falta que nunca. En Cataluña, muchas compañías están molestas por la corrupción y la deriva independentista de CiU y ERC pero no se atreven a manifestarlo en público. ¿Falta de valentía de los empresarios?

La casta política desea mantener el sistema tal como está y, por el contrario, los ciudadanos demandan un cambio radical del mismo. Una sociedad civil unida, madura y solidaria, ni de derechas ni de izquierdas (conceptos obsoletos), debe emerger para cambiar unos usos y costumbres que la casta desea perpetuar porque son su fuente de privilegios. Unos privilegios que están destruyendo la sociedad y la economía española.

jueves, 10 de enero de 2013

¡Que les den 'croissants'!

 

¡Que les den 'croissants'! Por Teodoro León Gross 

La casta política se queja, cada vez más, del descrédito que sufren; como si fuesen víctimas de una osteoporosis moral inesperada. Claro que, en lugar de argumentos, parecen limitarse a la retórica del viejo pollito Calimero: «Esto es una injusticia, amiguitos». El efecto es ridículo. Como si un atracador, en el momento de encañonar con un arma a un cajero, le comentase: «Me preocupa la mala imagen de los atracadores, la verdad». Ese victimismo chusco -más propio del diván cinematográfico de Woody Allen que del debate político- está demasiado lejos de la realidad para ser eficaz.

La percepción de una casta privilegiada, desconectada de la sociedad civil, es corrosiva. Ahí está la querella en el Tribunal Supremo contra el presidente, cuatro ministros y casi 60 diputados que cobran la dieta de alojamiento a pesar de tener casa en Madrid. Salen a 1.800 pavos de gañote cada mes. Para ellos solo es otro pequeño plus del cargo con patente de corso; para la ciudadanía con el agua al cuello se trata de privilegios de casta. La gente está pasándolas canutas mientras ellos se plantean cómo cargar otro iPad de valvulina al contribuyente. O atajos en las empresas públicas para poder hasta duplicarse el sueldo a pesar de los recortes que afectan a los trabajadores. Viven en un mundo aparte. Y se les ve con ese aire de Maria Antonietta cuando le dijeron que la gente se rebelaba por falta de pan, y replicó «¡pues que coman croissants!».

Cada vez más adoptan la estética de 'la famiglia'. Ahí está lo de Rato: tras la debacle de Bankia, se le buscó acomodo en Endesa, y finalmente un retiro dorado en Telefónica. Es la práctica habitual en todas las administraciones. La alcaldesa de Jerez, tras dejar la localidad en bancarrota, ya va de directora general de Cualificaciones Profesionales. Burla tras burla. Se guían por el primer mandamiento de los Corleone: proteger a la 'famiglia' ante todo. Telefónica ya sirvió para sacar a Urdangarin de España en clase top; o dar a Javier de Paz, íntimo de Zapatero, sueldo 'king size'; o a Zaplana, pretoriano de Aznar. El poder genera su propio INEM a la carta, con multinacionales que les sirven de geriátricos de lujo.

Pues claro que la credibilidad política alcanza mínimos históricos. La casta y la corrupción ya superan como problema a la Educación y la Sanidad. Los datos del CIS no son 'poltergeist', sino la secuencia lógica de todo esto. Así surgen ofertas como Partido X, Democracia 4.0, Voto en Blanco, el PAH de los desahucios, derivados del 15M. En definitiva el 'politikverdrossenheit', que no es un palabro cómico tipo Ozores, sino el hastío de la política. Y ante ese hartazgo devastador, la casta no parecen tener más respuesta que la frase de Calimero.

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lunes, 7 de enero de 2013

“Nos lo quitan todo”. ¡Esto es una estafa!

Nos lo quitan todo”. Por Francisco Rubiales

The Wall Street Journal advierte que “España ha empeñado en silencio el 90% del fondo de pensiones en comprar bonos”. El diario estadounidense señala en un artículo de su corresponsal David Roman que el gobierno de Rajoy ha estado usando dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para comprar sus bonos y deuda y apunta que, aunque este hecho ha pasado desapercibido, ya se ha gastado el 90% de las reservas, lo que provoca dudas sobre la viabilidad de las pensiones y aumenta la posibilidad de que España pida el rescate este año.

La utilización por parte del gobierno de la hucha más rica del país, que debería ser intocable porque es producto de los ahorros de millones de españoles, depositados para garantizar el cobro de sus pensiones, es la prueba más palpable y evidente de que los gobernantes españoles carecen de ética y decencia y de que se comportan como malignos depredadores sin control.

La manipulación y empleo arriesgado del fondo de reserva que garantizaba las pensiones es sólo una canallada mas de las muchas que realizan los políticos españoles, que previamente han endeudado el país hasta comprometer la prosperidad de varias generaciones, han despilfarrado hasta la locura, han creado un Estado monstruoso, plagado de políticos enchufados y de inútiles parásitos agarrados como lapas a la teta del Estado y han preferido esquilmar a los ciudadanos con impuestos y tasas insoportables, las mas altas proporcionalmente, de Europa, antes que reformar y adelgazar el Estado o suprimir los costosos e hirientes privilegios de la clase política. El hecho visible de que ni siquiera hayan cerrado una televisión pública cuando la población está siendo esquilmada por la voracidad recaudatoria de los políticos demuestra el alma negra de la clase dirigente de España y la triste cobardía de un pueblo que parece dispuesto a suportarlo todo, incluso su suprema degradación, sin rebelarse.

Nos lo quitan todo. Son insaciables y carecen de mesura. La avaricia les ha llevado a provocar la crisis; el despilfarro ha arruinado el país; la corrupción nos arrebata la decencia. Apenas nos quedan en pie valores y principios a los que agarrarnos ¿De donde ha salido esta jauría de canallas? Nos han quitado la democracia, la esperanza, el futuro y hasta meten sus manos en el dinero sagrado de nuestros mayores. No sabemos si son ineptos o malvados... o las dos cosas a la vez. Lo único que tenemos claro es que ¡¡¡malditos sean los malos líderes que nos están conduciendo hasta el matadero!!!

El balance de los últimos gobiernos de España es estremecedor y digno de que los ciudadanos protesten hasta expulsar del poder a esa clase política que ha conducido al país hacia el precipicio, despojándolo de casi todos sus recursos, valores y fortalezas. La España que comienza renqueante el año 2013 es un país arruinado, que sigue manteniendo a cientos de miles de políticos colocados en el Estado, mas que Francia, Alemania e Inglaterra juntos, lo que constituye un intolerable abuso de poder. . También es un país que, de la mano de sus dirigentes, ha logrado destacar en todo lo que es malvado e indecente: desempleo masivo, avance de la pobreza, migración desesperada en busca de trabajo, desahucios, prostitución, trata de blancas, blanqueo de dinero, tráfico y consumo de drogas, refugio de dinero opaco, degradación política, destrucción de la democracia, desprestigio de los políticos, inflación de coches oficiales, baja calidad de la enseñanza, fracaso escolar, corrupción institucional, población encarcelada y un larguísimo y tenebroso cúmulo de aberraciones y fracasos que han convertido el país en el apestado de Europa.

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